Archivos Mensuales: mayo 2012

¡Cuidado con el sol!

Estábamos jugando en el patio el martes al mediodía mientras el peque hacía la siesta. Mejor dicho, mi hijo jugaba a espadas y yo  era el “jurado” que evaluaba sus movimientos de espadachín (si, si, era excusa para tumbarme al sol un ratito mientras lo miraba con los ojos entreabiertos) y entre acrobacia y acrobacia, para poder descansar un rato de mis funciones como jurado, le dije:

 

- Vete a buscar una gorra que no me gusta que estés a pleno sol a estas horas…

Y aproveché para cerrar los ojos y hacerme la ilusión de la tan ansiada siesta que nunca llega…

Aún no había tenido tiempo de cerrar los ojos, que ya lo vuelvo a tener allí, con la gorra puesta y con mi gorra en la punta de su espada. Me la tiró encima y dijo:

- Anda, ponte la gorra, que no me gusta que estés a pleno sol a estas horas ;)

Si es que… lo de predicar con el ejemplo a veces se nos pasa por alto a las mamás…

De embarazos, partos y otros cuentos de terror

Si bien mi primer parto fue un tanto accidentado y tuve a mi hijo en una mesa de despacho no es para nada destacable en comparación a los embarazos y partos de los que os voy a hablar hoy.

Hace tiempo que me llamaban la atención las noticias sobre embarazos o partos si más no extraños y ayer al leer que una mujer de 75 años había dado a luz a un feto fosilizado, pensé que había llegado el momento de redactar un post sobre el tema (más que nada porque si espero un poco más ¡a saber qué puede pasar!).

Un feto fosilizado, si, ¿ciencia ficción? no, más bien diríamos que la realidad siempre supera a la ficción y así ha sucedido en este caso. El año 1955, esta mujer marroquí, embarazada, se fue al hospital por unos dolores enormes y al ver una mujer que moría tras una cesárea, se asustó tanto que se escapó corriendo del hospital y soportó los dolores durante unos días hasta que le pasaron y ella consideró que el “bebé” se había dormido (apoyada en una creencia musulmana). Ahora, con ya 75 años, el dolor le volvió a aparecer y reunió el valor suficiente para ir al hospital. Tras varias horas de intervención descubrieron que había tenido un embarazo ectópico (su feto se había formado fuera de la matriz y su cuerpo lo había asimiliado como un órgano más) y extrayeron un feto fosilizado.

Más triste es el caso de una chica que quedó embarazada estando en coma. Ya hacía 10 años que estaba en coma a causa de un accidente de coche y los médicos detectaron cambios en su cuerpo que sólo parecían indicar una cosa: un embarazo. En seguida se abrió una investigación y se descubrió que el padre era un empleado de la clínica. El niño, miraculosamente, sobrevivió y nació pesando sólo 1200 gramos. Menos suerte tuvo la madre que murió 2 años más tarde sin haber despertado nunca del coma. Piel de gallina con solo pensarlo…

Y si yo consideraba haber tenido un parto original, veo que me quedé corta puesto que una cesárea autoopracticada con un cuchillo de cocina (por una indígena de Oaxaca que Dios sabe como sobrevivió al parto), gemelos nacidos en distintos años, gemelas que sin planearlo dan a luz juntas o hermanas  de distintas razas, son historias de parto muy difíciles de superar.

Y vosotr@s, ¿conocéis a alguien con una historia de embarazo o parto original?

Imitando

Nuestro pequeño de casi 21 meses está todo el día detrás de su hermano mayor para hacer lo mismo que él (subir a su cama, comer lo  mismo que él, jugar a espadas…).

Pero hay un tema que a veces me preocupa: desde Enero, que quiere hacer pipí en el water como los mayores pero evidentemente que ni con orinal aún no sabe hacerlo, era (y es) pequeño. Pero él insiste e insiste. Cada día, mientras cualquiera de nosotros estamos en el wc se sienta en su orinal (con pantalones y todo, jeje) y hace exactamente lo mismo. Cuando “termina” hace ver que lo tira al WC y coge papel para secarse el culito ;)

Antes de la ducha, además, se desnuda, guarda toda la ropa encima del lavabo como un hombrecito (poniéndose de puntillas), se sienta en el orinal y lo intenta. A veces lo consigue, la mayoría de veces no, pero a él le parece que lo tiene que hacer así. Supongo que es cosa de los segundos ya que el mayor en cuanto tuvo curiosidad por el WC (a los 23 meses) fue dicho y hecho. Empezó a hacer pipí en el wc, dejó el pañal de día y a la semana lo dejó también de noche. Éste, en cambio, tantas son las ansias de ser como los mayores que me da miedo que siempre se lo tome como un juego y le cueste hacerlo de verdad. Todo se andará, supongo…

Lo mejor de todo, estos últimos días: el fin de semana pasado, en un bar del pueblo, me acompaña al lavabo, muy pequeño y estrecho y se acomoda juto  mi lado, haciendo sentadilla y yo pensaba que no estaba apoyado en ningún sitio, pues no, estaba justo encima del palo de la escobilla ;) O ayer por la tarde, iba con prisas y fui al WC en el garaje, donde no tengo orinal, él quería hacer como yo. Estuvo un rato mirando a su alrededor y de pronto se le iluminó la cara. Se fue a buscar un cubo de fregar, se sentó encima e hizo el mismo ritual de siempre, secarse el culo incluido. ¡Me hice un hartón de reir! ¡Es un crack!

Tomates rellenos

Una receta veraniega para afrontar los primeros días de calor.

Estos tomates rellenos, refrescantes, sanos y fáciles de hacer, tanto pueden servir de primer plato, de cena ligera o de aperitivo. Todo depende de las necesidades del  momento.

Tomates rellenos de atún

Lactancia múltiple, las claves del éxito

Hoy vamos a plantear un tema que nunca he vivido en propia piel. Al iniciar el apartado de lactancia me sorprendió y me encantaría leer vuestras opiniones o experiencias al respecto.

A los pocos días de iniciar El apartado de lactancia, recibí mucho feedback, ya fueran comentarios vía blog o facebook, tweets, mails, etc de mamás de gemelos que habían dado pecho a sus hijos, la mayoría durante más de 6 meses.

Y aún y siendo 100% prolactancia materna como soy, lo primero que me vino a la cabeza fue “¡qué valientes! Yo no sé si podría…” (viva la autoestima, ya véis).

Será porqué NO he tenido amigas o familiares con embarazos múltiples y no lo he vivido de cerca o simplemente por un prejuicio adquirido en algún momento que desconozco pero siempre pensé que en los casos de gemelos la mayoría de la gente descartaba la lactancia materna.

Hoy os presento 3 madres de gemelos que llegado el momento optaron por la lactancia materna, y cada cual lo vivió de una manera distinta.

Empezaremos con Gemma Sala, que siendo ya mamá de un niño, en su segundo embarazo tuvo gemelos (2 niños más) y habiendo optado por la lactancia en sus tres hijos durante más de 12 meses, concluye “dar el pecho a los gemelos, ya sea a la vez o por separado es… lo mejor que he hecho en mi vida“. Ya veréis, con su relato, que nada es imposible  y que a veces la mayor dificultad no es el hecho de tener gemelos sino nuestro entorno, su actitud y hasta qué grado nos dejamos influir por él.

Otro caso es el de Laura Juncadella, que aunque el primer mes se le hizo muy duro y llegó a plantearse el destete, optó por continuar. Mes a mes iba pensando “un poco más” y sin darse cuenta llegó a los 7 meses. Una gran lección a aprender de su experiencia es que, en casos de lactancia gemelar, tanto la madre como los bebés deben aprender a esperar, es necesaria “mucha paciencia, ya que después de uno….. el otro“, no hay más remedio. Además, reconoce, que le fue muy bien la lactancia mixta, combinada con biberones, para tener un poco de tiempo para sí misma: “Si quieres dar el pecho bastante tiempo es importante poder tener un tiempo para ti misma, ya que si te sientes bien, tienes más fuerzas para continuar

Y por último, os presento a Núria Brugués, periodista y bloggera, impulsora “La invasión twin” (blog muy recomendable para mamás múltiples). Núria, durante el embarazo, confiaba en el instinto materno-filial para dar el pecho cuando llegara el momento, pero una cesárea y problemas físicos añadidos no le ayudaron demasiado en sus primeras semanas. Es por este motivo que ahora se arrepiente de no haberse asesorado mejor: “supongo que la clave está en estar bien aconsejado y hacerlo bien los primeros días” nos confiesa respondiendo el test. Y también nos abre los ojos referente a efectos más prácticos como el peso económico que supone para una familia tener que criar con lactancia artificial a dos gemelos o la logística necesaria para preparar 16 biberones diarios.

Por último, seguro que también hay mamás, ya sean de gemelos, trillizos o de un sólo  bebé, que por los motivos que sean no han podido dar el pecho y no por ello deben sentirse culpables o vivir diferente la maternidad, pero de esto podemos dedicar un post completo otro día.

Y para todas aquellas que lo podáis necesitar, algunas informaciones adicionales referente a la lactancia múltiple:

Se admiten recomendaciones, links, bibliografía o cualquier información que os haya sido útil en vuestra experiencia personal. ¡Esperamos vuestros comentarios!