Archivo por días: 23/03/2012
De mater(culpa)nidad
Porqué la vivencia de la maternidad va tan asociada a la culpa?
Cuando intentamos conciliar la vida laboral y familiar ya aparece la culpa, cuando deseamos con todas nuestras fuerzas un respiro debido a la gran demanda de los peques, culpa, cuando caemos enfermas y nos sentimos defraudando a nuestro entorno, culpa, cuando les vemos sufrir y no sabemos ayudarles, culpa, cuando no llegamos a todo aún y sabiendo que los objetivos que nos proponemos son misión imposible, cuando nos gustaría desconectar de todo y de todos por unas horas, culpa, culpa, culpa! Y entre todas podríamos alargar la lista infinitamente!
A mi últimamente me invade la sensación de culpa relacionada a las emociones y comportamientos de mis hijos. Les pase lo que les pase, busco la raíz del problema en mí, inconscientemente, aunque me estén dando otros argumentos, mi mente va en busca de ese indicio que me pueda asociar al “delito”.
- Que el mayor tiene pesadillas? Ya me analizo, que pasó ayer por la noche, te estresaste? le regañaste sin motivo? que pasó?
- Que el otro marranea cada vez más? no es que sea propio de su edad y esté descubriendo y testando los límites, no, será que yo no me dedico lo suficiente a él y lo estoy viciando demasiado para suplir los ratos que no le puede dedicar.
- Que uno tiene una fiebre una sola noche? No será un virus que ha decidido pasar de largo, no, será que el pobre me está llamando la atención para que le cuide y le mime.
Y si que es verdad que muchos estados emocionales salen físicamente por un sitio u otro, sean pesadillas, fiebres aisladas o comportamientos inadecuados, pero es que hay semanas en que todo se acumula y terminas sintiéndote tan mal, como si tu fueras la raíz de todo, que necesitarías que alguien te asegurara que las pesadillas no son más que eso, que los monstruos son propios de la edad, que saben de alguien que también ha tenido fiebre una sola noche sin motivo alguno y que si el pequeño es temperamental, que se le va a hacer, ya lo irás corrigiendo, porque seguro que lo harás, pero tu no tienes la culpa de nada: lo estás haciendo tan bien como sabes, les quieres más que nada en este mundo y en ningún momento has pretendido hacerles daño, ni que fuera inconscientemente!
Y es que la mater(culpa)nidad es un síndrome mucho más extendido de lo que parece, yo diría que viene inherente al título. Los mejores remedios conocidos son grandes dosis de amor, inyecciones de autoestima, apoyo de la pareja, toneladas de palmadas en la espalda para reforzar la seguridad y sobretodo, no quedártelo para ti, compartir tus sensaciones con alguien de confianza que te pueda ayudar a aliviar todos los síntomas. Y si no tenéis a mano ninguna amistad, entrad en la blogosfera madresférica, siempre encontraréis a alguien que ha pasado por lo mismo que vosotras. Aquí tenéis algunas lecturas recomendadas para cuando os sintáis así (por decir algunas):
- La mala madre de Miriam Tirado
- Necesito una tregua De Ser Madre, toda una aventura
- La culpa de Un ratito pirfeando (me encanta su conclusión)










