Archivos Mensuales: marzo 2012

Regalo para embarazadas

Hoy quiero regalar este video a dos amigas y a todas las embarazadas que nos siguen.

Yo escuché y canté  mucho esta canción durante mi segundo embarazo, también lloré de emoción imáginándome a mi pequeño ir hacia la luz, alejándose de mi, y sus notas me acompañaron hasta las últimas contracciones en casa. Lástima que en España National Geographic ha censurado la versión que combinaba los cálidos acordes de Kesia con las imágenes de “En el vientre materno”, un reportaje sensacional de National Geographic en el que se ve todo el desarollo de un feto durante el embarazo.

Así pues, va por vosotras: a ti, amor, porqué estás empezando la aventura de tu segundo embarazo y se que todo irá genial. Y a ti también, preciosa, porqué  justo mañana sales de cuentas de tu tercer embarazo y la pequeña Jana, seguro, ya se está abriendo camino en busca de la luz.

Un abrazo enorme a todas las embarazadas 2.0, disfrutad y sed conscientes de vuestro estado, estáis viviendo unos meses mágicos!

Reactivando el debate

Como ya sabéis, tenemos un debate en marcha, puede que ahora que vienen fiestas podáis participar? Animaros!

No hace falta ser expertas, somos madres cada cual con sus microexperiencias, y cualquier aportación, nuestras experiencias, anécdotas, preocupaciones, conocimientos, pueden desencallar a otra persona.

Debate: aprendiendo a valorar 

Experimentando

Leyendo ayer el comentario de  ”Mamá desde un tercero” en mi post De mater(culpa)nidad, me hizo pensar en mi situación hace 3 o 4 meses. Me daba terror la hora de la comida, porque mi pequeñín, aunque yo lo viera pequeño, pequeño, pequeño, quería ser grande, grande, grande y se negaba rotundamente a que le ayudara, lo quería hacer todo solo, solo, solo. Y se sabía apoyado por la guardería ya que allí si le dejaban experimentar. De hecho, siempre insisten para que en casa hagamos lo mismo: que les dejemos hacer, que experimenten, que cojan la cuchara o que coman con las manos pero lo importante es que coman por sí solos.

Por razones obvias, opté por utilizar baberos de plástico y con retorno para que no se cayera nada, nada. Y en ocasiones especiales, le pongo un babero-bata (con mangas) todo plastificado. Así  me ahorro las mil y una manchas que me hacía antes en los baberos de ropa. Cuando termina, una pasada bajo el grifo y listos para volverlos a utilizar.  También es cierto que muchas veces, sobretodo los primeros meses de experimentación, el que tenía que pasar por debajo el grifo después de comer era el peque. Recién duchado y de vuelta a la ducha!


Pero pasado el tiempo y visto en perspectiva, tengo de confesar que los resultados son buenos (tanto con el primero como con el segundo). El peque, ya con 18 meses, come de todo de forma completamente autónoma, utiliza más los cubiertos que las manos (a veces lo prueba con las manos poniéndome a prueba, con la sopa, por ejemplo, y cuando le digo que no, se corrige). Se come el yogur sin dejar rastros en el pelo, es capaz de tomarse la sopa sin mirar ni la cuchara, utiliza tanto la cuchara como el tenedor, según le convenga… y además todo el tiempo que él se pasa comiendo yo gano tiempo avanzando faenas en la cocina o con la ropa, supervisándolo siempre pero con las manos libres para hacer lo que me convenga.

Es cierto que hay un impás de sacrificio en el que, trapo en mano, te pasas el rato fregando, aparte que dejándolo hacer va más lento y come menos que si se lo das tu, pero también es verdad que esa personita se está formando como ser autónomo que es y bien pronto no te requerirá para una tarea que podría llevarle años si se acostumbrara a que siempre le sirvan y no le dejen tocar nada por miedo a que se ensucie.

Pues eso, relajaros, y sacadles fotos, que son muy divertidas y un muy buen recuerdo. Todo sea por la experimentación que les hará tan y tan listos y autónomos en un futuro no tan lejano.

Flan de coco

Nueva semana y continuamos dulces… Os gustan los flanes? En casa nos encantan! Y este es uno de los que solemos hacer (receta de mi madre un poco tuneada porque ella pone leche condensada):

Flan de coco

El problema es que es uno de esos postres que tienes que preguntar a los invitados antes de programarlo porque me he encontrado con más de un chasco por culpa del coco. He descubierto que a muchos de mis amigos no les gusta el coco gracias a este flan!!! Por eso a menudo lo hago con algún otro postre comodín y cada cual que coja lo que le apetezca.

Nuevo apartado de lactancia

Hoy estamos de estreno. Inauguramos un apartado dedicado a la lactancia que se alimentará de testimonios reales, de las vivencias de mujeres de carne y hueso, mamás que han dado pecho (algunas más, otras menos) y que tienen mucho que contar. Se trata de un apartado que me hace especial ilusión ya que por lo que a mi respecta, siempre había tenido muy idealizada la imagen de una mamá dando el pecho, y cuando por fin me tocó a mi, me quedé paralizada:

  • es normal que me duela tanto la subida de la leche?
  • quedarán mis pechos duros e intocables para siempre?
  • todo el mundo siente este dolor cuando se le agarran al pezón?  (días previos a mi única  mastitis, palabra que yo desconocía)
  • esto es eso que me describían como una experiencia idílica que sólo las mujeres podemos disfrutat? Que tortura!

En unas semanas, todas esas sensaciones quedaron muy lejanas y realmente logré relajarme y disfrutar dando el pecho (hasta más allá del año), y en mi segundo embarazo todo ha sido coser y cantar (de hecho, aún estoy dando pecho después de 18 meses…). Pero también hay quien no pasa de esas sensaciones y es tal el agobio que tira la toalla. Por eso cuando fui a mis clases de preparto en el segundo embarazo, agradecí mucho la sinceridad de la matrona que, super realista, les contó a todas las mamás primerizas que sentirían cuando dieran el pecho por primera vez y todas las razones por las que no debían tirar la toalla.

Por todo esto, he querido crear este apartado, para que leyendo la experiencia de otras madres, todas podáis extraer vuestras propias conclusiones, preguntar lo que se os ocurra, compartir las dudas y, sobretodo buscar soluciones.

Aquí os dejo con el primer testimonio: Marta Pascual, ojo! su entusiasmo por la lactancia es pegadizo!!!!